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LA OTRA ENTREVISTA DE TRABAJO, ¿QUIÉN ERES?

Hace unos días me llamó un familiar para contarme (muy ilusionada) cómo había sido su proceso de selección, en este caso, dos entrevistas de trabajo para una misma empresa. Ante esto no tendría que haber nada en especial no?….o quizás sí!!.

Ella me contaba con tanta ilusión su participación en el proceso, que no dudé en prestar atención a lo que me comentaba. No era necesariamente el proceso puro y duro lo que me generaba interés, quería saber qué de diferente tenían estas dos entrevistas de trabajo con el resto a las que ella y yo como candidata, conocíamos.

El proceso de selección se llevó a cabo de la siguiente manera y quizás sea este, el enclave diferente a todo lo conocido por muchos de nosotros.

La primera toma de contacto la tuvo la candidata con la empresa externa encargada de llevar el proceso. Ella, después de ver la oferta publicada en una web de empleo, llamó de manera directa a la empresa de selección para dar a conocer su interés en el puesto de trabajo. En la llamada telefónica percibió: diálogo, escucha activa e interés por conocerla como candidata. Y allí que fué……. porque al finalizar esta primera toma de contacto, la invitaron a participar de una entrevista de trabajo. Todo bien y medio normal hasta aquí, ¿no?.

La primera entrevista de trabajo fué con la consultora encargada del proceso. En esta entrevista se habló de la experiencia laboral de la candidata pero se dejó margen para charlar acerca de cómo era ella. De este primer encuentro, la candidata salió muy satisfecha porque había tenido la oportunidad de dar a conocer lo que sabía hacer, además dejó constancia de su poca experiencia en el sector para el cual le estaban ofertando el puesto de trabajo y por último, lo que le generó mayor sorpresa es que se habían preocupado en saber quién era!.


El ¿quién era? fué preguntado de una forma bonita que la invitó a salir del claustro que tenemos muchos cuando vamos a una entrevista. Esta charla, duró cuarenta minutos.


Con esta información, la invitaron a pasar a la última etapa del proceso, en este caso, con el cliente final o empleador. Llegó el día de la entrevista y la candidata se acercó bastante antes del tiempo estipulado a las inmediaciones del centro, con la finalidad de ver la zona y las instalaciones del trabajo.

La persona que la recibió y que le haría la entrevista le hizo sentir desde el primer momento cómoda, relajada e invitó a un buen ambiente durante toda la charla.


¿Qué importante es dar margen al candidato para que se sienta a gusto, contenido y escuchado en una conversación laboral no?. Al final, el que gana es la empresa!.


En esta segunda entrevista, la encargada del proceso recorrió las experiencias laborales de la candidata pero no de una forma superflua, no!. Exprimió de una forma sutil cada una de las funciones o tareas realizadas y se preocupó en ahondar en las competencias de la postulante. Pero lo que más llamó la atención de la candidata, fué que ella también haría hincapié en ¿quién eres?, ¿cómo eres?.

La sensación de esta persona era que todo el tiempo se estaban preocupando – centrando en saber cómo era ella, cuál era su ACTTUD frente a determinadas situaciones diarias y laborales……. y lo que más le gustaba a la candidata es que se sentía en plena libertad para dar su punto de vista frente a lo que le preguntaban. Sentía que era una charla, más que una entrevista de trabajo!!. Sentía que querían saber cómo era, qué quería, qué le interesaba, cómo aprendía y varios temas más.

Suena raro, desconocido, recóndito, sorprendente que te pregunten ¿quién eres?, ¿cómo eres? de una manera más profunda y no como una pregunta más banal no?. Se es raro que te pregunten en una entrevista por tu día a día, por tus valores, por tu motivación.

Esto me hace recordar a la Entrevista Emocional de Jessica Buelga. Si estás afrontando un proceso de búsqueda de empleo o eres un profesional de Recursos Humanos o gestionas personas, pásate por su web y empápate de lo que ella hoy en día está trabajando y con buenos resultados.

Algunas de las preguntas en este proceso de selección: ¿qué destacas de tu relación con tu niño? ¿en qué te implicas más con él? ¿qué buscas laboralmente? ¿cómo te ves en tres años? ¿cómo te has sentido en la entrevista? ¿cómo eres? ¿cómo aprendes?, entre otras más.

Y la realidad es que estamos acostumbrados en la mayoría de los casos, a tener “entrevistas” de trabajo… llamémosle tradicionales, encajadas en lo que se hacía hace muchos años y que hoy muchos personas encargadas de procesos aún hacen.


Entrevistas donde no te dan pie a darles a conocer quien eres, ya no sólo como profesional, sino como persona.


Son pocas las entrevistas donde puedes dar a conocer tu esencia y si no es así, porque estás nervios@ o tienes temor a equivocarte, que sea el profesional encargado del proceso, el que utilice todos sus recursos como humano para acercarse a tí y que en este caso, SU finalidad sea, SACAR TU MEJOR CARA. Esa cara que por miedo al proceso de búsqueda de empleo, muchas veces se queda guardada para poder recitar una serie de respuestas que se acomodan a lo que ellos quieren escuchar.

Qué importante es saber a quien tenemos en frente, y no sólo me refiero al rol del reclutador, también como candidatos, nos importa saber cómo es la empresa y la empresa la representa aquella persona que te llama por teléfono para saber de tí y quizás con la información dada, te invite a una entrevista para conocerte más a fondo.

Qué importante es esta persona (reclutador, seleccionador, responsable del proceso…ahora da lo mismo el nombre) que te lee y te llama, porque es ella la que representa a la empresa que busca a un prestador de servicios (candidato). Esta persona es la imagen de esa pyme, multinacional, consultora, asociación o start up para la cual estás interesad@ en trabajar. Por lo tanto, lo que transmitamos como profesionales de Recursos Humanos, representa nuestro centro de trabajo y su cultura y cómo no, es nuestra Marca Personal. Esto que no se nos olvide!.

……….Qué interesante es como persona encargada de incorporar a nuevos colaboradores, conocer un poco más de ese candidato entusiasmado en ser nuestro compañero de trabajo.

Qué importante es saber qué raíces tiene, qué valores le hacen caminar, con qué personalidad deja huella, qué motivaciones le persiguen, qué sueños tiene y cuál es su talento no?. ¿Qué importante es saber esto de la persona a la que hemos invitado a conocernos como empresa…. no?.

Para ir acabando, todo esto no se puede llegar a conocer en un entrevista de diez, ni de veinte minutos y quizás tampoco en una de hora y diez pero sí por lo menos esta última te deja más pilares para tomar futuras decisiones.

Ella consiguió el trabajo. Ella les ha escrito a estas personas por diversos temas y las respuestas de estas dos profesionales de Recursos Humanos, siempre ha sido con el mismo tono: disponibilidad, cercanía y agradecimiento.

Finalizo y dejo este post con la reflexión de acercarnos más a los demás, en cualquier aspecto de nuestras vidas.

Como foco del post, acerquémonos a estas personas – candidat@s que con mucha ilusión están buscando un empleo porque desde hace semanas o meses no lo tienen o quizás estén buscando un cambio laboral.

El que ell@s se sienten en frente de tí, les supone un mundo de posibilidades….¿hacemos que ellos se sientan importantes? ¿hacemos por conocerlos en su otra cara, la cara de la vida?.

Y TÚ ¿quién eres? …Y tú ¿cómo eres?.

Y si quieres compartir alguna experiencia durante una entrevista de trabajo o me quieras contar otros temas, no te cortes y escríbeme! Agradecida estaré.

Mil gracias por llegar hasta aquí!

Grace

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